Los premios Darwin 7ª Parte


Un disfraz muy real

Un hombre decidió confeccionarse un traje que diera la ilusión de que tenía un cuchillo clavado en el pecho. Así que tomó un martillo y empezó a clavar el cuchillo en un tablero de modo que pareciese que tenía un cuchillo dentro del pecho cuando se pusiese la camisa. Por desgracia se clavó el cuchillo a través del tablero dentro de su pecho y se mató.

Las cometas no son inofensivas.

Las cometas pueden ser peligrosasTampoco salió bien parado Kennon, un joven de 26 años de Belice, en sus intentos por hacer volar una cometa de la misma manera que lo hizo Benjamín Franklin, cuando consiguió demostrar así que las nubes están cargadas de electricidad. El problema es que Kennon no tomó las mismas precauciones que el famoso inventor y, como no tenía un cordel a mano, decidió atar la cometa a un fino hilo de cobre y hacerla volar justo debajo de una línea de alta tensión. Pero si la cometa de Franklin ardió en las alturas por la descarga de un rayo, esta vez fue Kennon el que quedó carbonizado en el suelo cuando el hilo de cobre entró en contacto con los cables portadores del alto voltaje. ¿Mala suerte?… pues no, fue una estupidez por su parte ya que su padre dijo que su hijo era electricista y debería “haber sabido lo que le podía pasar”. Sin embargo Kennon no gana ningún premio porque tenía seis hermanas y cinco hermanos, lo que hace que sus genes sobrevivan para la posteridad.

Respira hondo cariño

Los que no sobrevivieron fueron dos jóvenes estudiantes estadounidenses de 21 años, ganadores del segundo premio de este año. Un día que no tenían nada que hacer, Jason y Sara, que así se llamaban, se metieron dentro de un globo publicitario lleno de helio que estaba flotando frente a un comercio en las afueras de su pueblo y que previamente habían hecho descender. Los globos llenos de helio no son el lugar para hacer manitas Sus últimas palabras, que nadie llegó a escuchar, fueron con toda seguridad pronunciadas en el tono agudo y risueño que produce la inhalación de este gas noble, y unos segundos antes de perder el conocimiento y fallecer por falta de oxigeno. Jason estudiaba en la universidad en la rama de ciencias y Sara atendía las clases de una escuela superior. Al parecer, algo debió fallar en su educación básica porque ninguno de los dos tuvo en cuenta que los seres vivos necesitan respirar oxigeno para vivir. El sheriff del condado explicó depsués que los fallecidos no fueron víctimas de un juego y que tampoco encontraron restos de drogas o alcohol en sus cuerpos. Cuando se inhala helio, la carencia de oxígeno en la sangre causa una rápida pérdida del conocimiento. Algunos expertos partidarios de la eutanasia, abogan por el uso del helio para poder perder la vida de forma rápida y sin dolor. Es lo que se llama una muerte dulce.

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